Para ofrecer unos servicios de localización adecuados es necesario cubrir una gran cantidad de requisitos. Dominar un idioma sólo porque sea la lengua materna no implica que una localización a ese idioma sea una tarea sencilla. Una traducción correcta requiere además de dedicación, un gran conocimiento de las diferencias culturales entre los distintos países a los cuales se quiere dirigir y, sobre todo, un amplio conocimiento del material con el que se trabaja. Para realizar una traducción literal existen muchas herramientas de software en el mercado, pero carecen de la inteligencia necesaria para interpretar un texto dentro de su contexto cultural y temático. Las herramientas de traducción automáticas no establecen las diferencias de matices fundamentales a la hora de calificar la excelencia en un trabajo.

La calidad de la localización está determinada por la permanente coherencia lingüística que proporciona la correcta utilización de las herramientas terminológicas en todo el proceso de localización.

La máxima calidad y satisfacción de los clientes es siempre nuestro principal objetivo.